COPAS DEL MUNDO
HISTORIA DE
LAS COPAS DEL MUNDO
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E |
l fútbol fue
jugado por primera vez en Egipto, como parte de un rito por la fertilidad,
durante el Siglo III antes de Cristo. La pelota de cuero fue inventada por los
chinos en el Siglo IV antes de Cristo. Los chinos rellenaban estas pelotas con
cerdas. Esto surgió, cuando uno de los cinco grandes gobernantes de China en la
antigüedad, Fu-Hi, apasionado inventor, apelmasó varias raíces duras hasta
formar una masa esférica a la que recubrió con pedazos de cuero crudo. Acababa
de inventar la pelota. Lo primero que se hizo con ella fue sencillamente jugar
a pasarla de mano en mano. No la utilizaron en campeonatos.
En la Edad Media
hubo muchos caballeros obsesionados por los juegos con pelota, entre ellos
Ricardo Corazón de León, quien llegó a proponer al caudillo musulmán Saladino,
que dirimieran sus cuestiones sobre la propiedad de Jerusalem con un partido de
pelota. Los Hindúes, los persas y los egipcios adoptaron este elemento para sus
juegos, utilizándolo en una especie de handball o balonmano. Cuando llega a
Grecia, es llamada esfaira (esfera). Los romanos la comienzan a denominar con
el nombre de "pila" que con el tiempo se transformaría en pilotta,
evolucionando el término a la denominación actual.
Los griegos y los
romanos practicaron el fútbol, y estos
últimos los llevaron a las islas británicas. El juego se convirtió en deporte
nacional inglés, y a principios del Siglo XIX dio origen al rugby. El fútbol
moderno tuvo su origen en Inglaterra en el Siglo XIX. Pero su nacimiento es muy
anterior, puesto que los juegos de pelota practicados con el pie se jugaban en
numerosos pueblos de la antigüedad. El Harpastum romano es el antecedente del
fútbol moderno, y se inspiró en un juego griego que utilizaba una vejiga de
buey como pelota. Los romanos, en época del imperio, llevaron a Britania este
juego, donde -según datos legendarios-
se practicaba una especie de fútbol nativo.
Durante la Edad
Media el fútbol fue prohibido por su carácter violento, y recién en 1848
apareció el Primer Reglamento de Cambridge, destinado a unificar las distintas
reglas que se utilizaban. En 1863 se crearon nuevas reglas y el fútbol se
separó definitivamente del rugby. El 21 de mayo de 1904 se funda la FIFA
(Federación Internacional del Fútbol Asociado) y por primera vez se
establecen reglas mundiales.
La Fédération
Internationale de Football Association (francés para Federación Internacional
de Fútbol Asociación), universalmente conocida por su acrónimo FIFA, es la
institución que gobierna las federaciones de fútbol en todo el mundo. Se fundó
el 21 de mayo de 1904 y tiene su sede en Zúrich, Suiza. La FIFA agrupa 208
asociaciones o federaciones de fútbol de distintos países. Forma parte de la FA
Board Internacional, organismo encargado de reglamentar las reglas del juego.
Organiza los campeonatos mundiales de fútbol en sus distintas modalidades.
El ingreso a la
FIFA está abierto a cualquier asociación o federación encargada de organizar el
fútbol en su país. Sólo puede haber un afiliado por país. La excepción la
constituyen las cuatro asociaciones de fútbol del Reino Unido (Inglaterra,
Escocia, Gales e Irlanda del Norte), adscritas por motivos históricos, al ser
el Reino Unido el lugar donde nació el fútbol moderno.
A nivel de
continentes la FIFA tiene afiliadas a las siguientes confederaciones:
·
Confederación
Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL, 1916)
·
Unión
Europea de Asociaciones de Fútbol (UEFA, 1954)
·
Confederación
de Fútbol Asiático (AFC, 1954)
·
Confederación
Africana de Fútbol (CAF, 1957)
·
Confederación
de Fútbol de Norte, Centro América y el Caribe (CONCACAF, 1961)
·
Confederación
de Fútbol de Oceanía (OFC, 1966)
Lista de
presidentes de la FIFA.
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Robert
Guérin (Francia) 1904-1906
·
Daniel
Burley Woolfall (Inglaterra) 1906-1918
·
Entre
1918-1921 Carl Anton Wilhelm Hirschmann, como Secretario Honorario, mantuvo en
funcionamiento la FIFA tras el fallecimiento de Woolfall y mientras no se
elegía una nueva directiva.
·
Jules
Rimet (Francia) 1921-1954 (nombrado Presidente Honorario en 1954)
·
Rodolphe
William Seeldrayers (Bélgica) 1954-1955
·
Arthur
Drewry (Gran Bretaña) 1955-1961
·
Sir
Stanley Rous (Gran Bretaña) 1961-1974 (nombrado Presidente Honorario en 1974)
·
João
Havelange (Brasil) 1974-1998 (nombrado Presidente Honorario en 1998)
·
Joseph
Blatter (Suiza) 1998-
Ningún otro acontecimiento deportivo logra captar la atención del mundo como lo hace la Copa Mundial de la FIFA.
Desde su primera edición, celebrada en Uruguay en 1930, la competición de la FIFA por excelencia no ha dejado de crecer en prestigio y popularidad.
La singular idea de hacer que las mejores selecciones del planeta compitiesen por el título de campeonas del mundo fue posible gracias a un grupo de visionarios administradores futbolísticos franceses, dirigidos en 1920 por el innovador Jules Rimet. El trofeo original, de oro, recibió el nombre de Jules Rimet y se disputó tres veces en la década de los 30, antes de que la Segunda Guerra Mundial interrumpiese la competición durante doce años.
Tras su reanudación, la Copa Mundial progresó con rapidez hasta adquirir su indiscutible condición de mayor acontecimiento deportivo, de una única disciplina, del mundo moderno. Disputada en Europa y en América sucesivamente desde 1958, la Copa Mundial marcó un nuevo hito cuando, en mayo de 1996, el Comité Ejecutivo de la FIFA decidió que la edición de 2002 fuese organizada conjuntamente por Corea y Japón.
Desde 1930, los 16 torneos sólo han tenido siete campeones distintos. No obstante, la Copa Mundial se ha visto marcada por momentos sorprendentes que han contribuido a escribir la historia del fútbol, como el triunfo de Estados Unidos sobre Inglaterra en 1950, la derrota de Italia ante Corea del Norte en 1966, el ascenso de Camerún en los años 80 o su victoria sobre Argentina, defensora del título, en el primer partido de la edición de 1990.
En la actualidad, la Copa Mundial consigue hipnotizar a todo el público del planeta. El torneo celebrado en Francia en 1998 logró una audiencia global de más de 3.700 millones de personas, de las cuales aproximadamente 1.300 millones siguieron la final. Más de 2,7 millones de espectadores acudieron a presenciar los 64 partidos disputados en los estadios franceses.
Sin embargo, tras todos estos años y después de todos los cambios que se han producido, el centro de atención de la Copa Mundial de la FIFA sigue siendo el mismo: el reluciente trofeo de oro, que encarna las aspiraciones de cualquier futbolista.
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Uruguay |
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Italia |
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Brasil |
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Suecia |
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México |
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Alemania Federal |
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España |
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México |
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Italia |
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Estados Unidos |
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Francia |
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2002 |
Corea del
Sur - |
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Alemania |
Finalmente este año se concreta el sueño de Jules Rimet, la realización de la primera Copa del Mundo de Fútbol. La Asociación Uruguaya de Fútbol aceptó organizarla, lo que implicaba también correr con los gastos de traslado y alojamiento de todas las selecciones participantes. La elección de esta sede trajo como consecuencia la deserción de varias delegaciones europeas (Inglaterra, España, Hungría, Italia y Suecia), que se negaron a participar alegando diversos motivos: porque era un lugar lejano e inaccesible, porque era caro, porque los clubes nacionales no podrían contar con sus jugadores, etc. Lo cierto es que finalmente sólo cuatro selecciones europeas jugaron la Copa: Bélgica, Francia, Rumania y Yugoslavia. Aún sabiendo que los grandes candidatos eran Uruguay y Argentina, las delegaciones de estas naciones, a excepción de los yugoslavos, se embarcaron en el Conte Verde, que también trasladó a los brasileños, previa parada en Canarias, Río de Janeiro, arribando en Uruguay el 5 de julio. Dos semanas más tarde llegaron, en el transatlántico Florida, los yugoslavos, acompañados de Jules Rimet y el codiciado trofeo.
Sin dudas no fue fácil la organización de este campeonato. A los inconvenientes políticos y económicos internacionales, se les sumaron las dificultades con las delegaciones y los desencuentros dentro de la FIFA, pero a ello, Uruguay debía sumar la falta de un estadio adecuado para disputar los partidos. Por ello fue que en ocho meses se hubo de construir el estadio Centenario, en Montevideo, obra que se finalizó poco antes de iniciarse el evento, con capacidad para unas 70.000 personas. Como corolario, fuertes lluvias inundaron el campo de juego del mismo, y conservaron mojado el cemento de las tribunas, por lo que los primeros ocho partidos debieron disputarse en Pocitos y Parque Central, las canchas de Peñarol y Nacional respectivamente. Finalmente el estadio se inauguró el 18 de julio, fecha patria uruguaya, con el partido entre Uruguay y Perú.
La final la disputaron los favoritos de este torneo, Uruguay y Argentina, que contaron con las figuras del torneo, José Nasazzi y Guillermo Stábile respectivamente. El primer tiempo lo comenzó ganando la Argentina, 2 a 0, pero los locales, haciendo eco de su conocida garra, dieron vuelta el resultado y conquistaron la primera edición de la Copa del Mundo.
Campeón: Uruguay.
Subcampeón: Argentina.
Goleador: Guillermo Stábile (Argentina); 8 goles.
El éxito económico que obtuvo Montevideo durante la primera Copa, consolidó la realización de una segunda. En esta ocasión llegaron a la FIFA 32 inscripciones de países que deseaban participar. Fue necesario disputar partidos clasificatorios para que sólo 16 países intervinieran. La clasificación también tuvo que jugarla Italia, demostrando una falla del reglamento, que luego fue corregida, ya que no podía pensarse un campeonato sin la presencia del país organizador.
Uruguay, campeón del mundo en 1930, no participó como represalia por el boicot que sufriera cuatro años atrás, por parte de la mayoría de los países europeos, incluida Italia. Inglaterra, por diferencias con la FIFA, mantuvo su aislamiento de la Copa. Argentina participó, pero con un equipo amateur que quedó eliminado en el primer partido, ya que en esta competencia se impuso un sistema de eliminación directa de los conjuntos participantes. Esta regla fue eliminada con el tiempo, ya que no se podía admitir que una delegación viajara para jugar apenas un encuentro. Por lo tanto, las mejores posibilidades de ganar las tenían países europeos como Italia, España, Austria, Hungría y Checoslovaquia.
En una final muy emotiva, el equipo checoslovaco, veinte minutos antes de finalizar el encuentro se pone en ventaja. Sin embargo el jugador Orsi logró empatarlo, obligando a jugar el tiempo suplementario. Finalmente el equipo italiano, que contó con las figuras del torneo, Meazza y Schiavio, le ganó a Checoslovaquia por 2 tantos contra uno, consiguiendo el título mundial.
Campeón: Italia.
Subcampeón: Checoslovaquia.
Goleador: Oldrich Nejedly (Checoslovaco); 5 goles.
Para el desarrollo de esta tercera Copa se inscribieron 35 países, tres más que en el torneo anterior. Entre los ausentes, por autoexclusión, se cuentan España, castigada en esos momentos por una violenta guerra civil; Uruguay, en respuesta al boicot europeo del Mundial de 1930; Inglaterra, que mantenía su aislamiento, y Argentina, que junto con Italia era el candidato para organizar este torneo: le correspondía por antecedentes, y por la intención de la FIFA de organizar, alternativamente, un campeonato en América y otro en Europa; finalmente Jules Rimet hizo pesar su influencia en el organismo, y la Copa se jugó en Francia. También se dice que se autoexcluyó, en señal de solidaridad con Uruguay, ya que pretendía mejorar las relaciones que desde hacía ocho años la enfrentaba a su país vecino. En este campeonato debuta Cuba, primer país centroamericano en disputar la Copa, que avanzó hasta los cuartos de final, cayendo frente a Suecia por 8 a 0.
Durante este campeonato se implementaron algunas novedades. Por primera vez cada equipo pudo registrar 22 jugadores, y clasificaron directamente el último campeón y el país organizador, pero se mantuvo la reglamentación de la eliminación directa en la primera derrota. Se decidió, además, que en caso de empate en la final, se jugaría un nuevo encuentro. Si la igualdad subsistía, ambos equipos serían declarados ganadores.
El torneo, jugado en estadios remolados para la ocasión, tuvo entre sus encuentros más destacados el de Brasil – Polonia, que finalizó 6 a 5 a favor de los primeros, tras jugar el tiempo suplementario.
Este mundial mostró, además, el despegue de la selección de Brasil que se perfilaría como una las mejores. En ella se destacó el goleador Leónidas, que no jugó la semifinal, ya que no lo incluyeron porque se decidió reservarlo para la final, pensando que enfrentar al poderoso equipo italiano sería solo un trámite. Se equivocaron, ya que Italia llegó a la final, y repitió el título conseguido 4 años atrás. Luego, la Copa del Mundo se suspendería por varios años debido a la Segunda Guerra Mundial.
Campeón: Italia.
Subcampeón: Hungría.
Goleador: Leonidas Da Silva (Brasil); 7 goles.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, y luego de varias reuniones, La FIFA decide reanudar el campeonato mundial en 1950, designando a Brasil como sede del mismo. Hubo una inscripción inicial de 29 países, pero posteriormente se produjo la deserción de muchos de ellos. Finalmente, sólo participaron 13 equipos.
A la selección alemana le fue prohibido participar, en repudio a los crímenes que sus jerarcas cometieron durante el conflicto bélico; la prohibición fue posteriormente levantada y Alemania pudo disputar la Copa de 1954. Como novedad, se produce la aparición, por primera vez, de Inglaterra en esta Copa, dando fin a su aislamiento, y quedando afuera del mismo tras una anecdótica derrota frente a Estados Unidos. Una de las victorias más llamativas del mundial fue la de Suecia, que contaba con un seleccionado no profesional, frente al último campeón, Italia.
Para la realización de este torneo, los brasileños construyeron el estadio Maracaná, el más grande del mundo, con capacidad para 220.000 personas, levantado en sólo 22 meses. Los brasileños consiguieron, además, que se retornara al sistema de liga, dividiéndose el certamen en zonas, resguardándose así los equipos de algún resultado imprevisto, pasando los equipos a una rueda final por puntos donde se enfrentarían todos contra todos.
El partido decisivo lo jugaron Brasil y Uruguay. El brillante desempeño de los locales en los partidos anteriores, hizo celebrar un anticipado festejo por parte de los hinchas brasileños ubicados en las tribunas del Maracaná. Brasil era el favorito y con sólo empatar obtendría el campeonato. Pese a ello, los uruguayos, con su figura, José Schiaffino, no se dejaron desanimar; luego de ir perdiendo el partido por un tanto contra cero, lograron dar vuelta el resultado obteniendo la victoria final, de 2 a 0. La gloriosa victoria uruguaya sería llamada el Maracanazo, y esta final recordada como una de las más históricas de la Copa del Mundo.
Campeón: Uruguay.
Subcampeón: Brasil.
Goleador: Ademir Menezes (Brasil); 9 goles.
Para disputar este campeonato se presentaron las inscripciones de 44 países, récord hasta el momento, aunque sólo 38 de ellas fueron aceptadas, por llegar el resto atrasadas. El fútbol sudamericano sólo estaba representado por Brasil y Uruguay, ya que Argentina, otra de las potencias de esta zona, mantenía su abstención de participar de la Copa, como en las dos ocasiones anteriores. El resto de Latinoamérica fue representada sólo por México, que quedó eliminado en la primera ronda.
Hungría, ganador de los últimos Juegos Olímpicos disputados en Helsinki, es el favorito de este torneo. Al iniciarse el mundial, este equipo, denominado “los mágicos magiares” llevaba cuatro años invicto. Entre sus principales jugadores se encontraban Puskas, Bozsik, Kocsis y Hidegkuti. Sin embargo, Hungría protagonizó junto a Brasil uno de los hechos más tristes de este campeonato. Al enfrentarse estas dos selecciones en los cuartos de final, se desató la llamada “Batalla de Berna”, donde tres jugadores resultaron expulsados, y una pelea continuó luego en vestuarios.
De todas formas, Hungría llegó a disputar la final junto con Alemania Federal, poniéndose 2 a 0 arriba en el marcador en los primeros 10 minutos de juego, a pesar de la fatiga que los embargaba luego de participar anteriormente de dos difíciles cotejos. Pero el equipo alemán, haciendo uso de su conocida tenacidad dio vuelta el resultado, obteniendo una inesperada victoria. Curiosamente estos dos equipos ya se habían enfrentado en la primera ronda de esta Copa, triunfado los húngaros por 8 a 3.
Seguramente, esta Copa del Mundo fue la de mayor calidad técnica que se haya disputado hasta el momento.
Campeón: Alemania Federal.
Subcampeón: Hungría.
Goleador: Sandor Kocsis (Hungría); 11 goles.
Con nuevo récord de inscriptos hasta el momento (55) se comenzó a desarrollar la sexta Copa del Mundo, que tendría entre sus favoritos a Inglaterra y Alemania, y en menor medida a Suecia, Francia y Hungría. Argentina, Brasil y Paraguay fueron los únicos equipos sudamericanos en participar de este torneo, respetados, esencialmente los dos primeros, aunque nadie olvidaba que ningún equipo de este subcontinente había sido campeón en Europa. Nuevamente México fue el único representante del resto de América Latina.
Sin embargo Brasil constituyó un notable equipo que logró alcanzar el triunfo que le fuera negado años atrás, de la mano de extraordinarios futbolistas como Pelé, que sólo tenía 17 años, Garrincha, Vavá y Didí entre otros. Esta Copa, televisada para el mundo entero por primera vez, mostró a este excelente equipo sudamericano transitar la primera ronda y finalizarla en el primer puesto, y sortear los partidos frente a Gales y Francia sin mayores sobresaltos. En el partido final Brasil le ganó 5 a 2 a Suecia desplegando un juego excepcional que los haría formar parte de las selecciones más grandes de la historia. Si bien los europeos, con un equipo sólido comenzaron ganando, el juego y los goles de Brasil cambiaron el resultado, otorgándole al equipo sudamericano la posibilidad de alzar por primera vez el trofeo de la Copa del Mundo.
Además del arte brasileño, también se destacaron en esta Copa los alemanes, los suecos y los franceses que contaron con la notable eficacia de Just Fontaine, quien marcó trece goles en todo el torneo, récord absoluto, convirtiendo tantos en todos los partidos que jugó. El equipo francés también contó en su delantera con otras grandes figuras como Raymond Kopa y Roger Piantoni. Otras figuras importantes de este torneo fueron el arquero soviético Lev Yashin, apodado “la araña negra”, y el inglés Bobby Charlton.
Campeón: Brasil.
Subcampeón: Suecia.
Goleador: Just Fontaine (Francia); 13 goles.
Con nuevo récord de inscriptos para las fases clasificatorias (56), comenzó a disputarse esta Copa. La misma contó con una opaca actuación de los países latinoamericanos. El equipo argentino quedó eliminado en la primera fase, realizando una mediocre labor, lo mismo que Colombia, que debutó en un mundial, obteniendo dos derrotas y un importante empate frente a la Unión Soviética, y que México. Uruguay no mostró el brillo de décadas anteriores, no pasando de la primera etapa. Chile, con un buen equipo, alcanzó un importantísimo tercer puesto nunca más logrado, aunque haciendo uso también de una desmesurada violencia, particularidad que caracterizó prácticamente a todo el torneo.
Esto último se notó claramente en el partido disputado entre chilenos e italianos, donde ambos equipos protagonizaron severos incidentes. Las agresiones se habrían producido debido a unos artículos periodísticos aparecidos en Italia, en los que se hacía referencia a las condiciones económicas y sociales que se vivían en Chile. Lo cierto es que el equipo italiano ingresó al campo de juego recibido por una gran silbatina por parte de los locales, soportó el abuso de golpes del chileno Leonel Sánchez, y la mala actuación del árbitro inglés Kenneth Aston, que sólo cobraba las faltas de ellos.
La excepción a la floja actuación de los conjuntos sudamericanos la marcó nuevamente Brasil, que era el favorito, seguido en las preferencias por Italia y España, equipos que contaban con muchas estrellas como Maschio y Sívori, y Di Stéfano y Puskas respectivamente. Pero Brasil contaba con prácticamente el mismo plantel del campeonato anterior: Didí, Vavá, Zito, Zagalo, Nilton Santos, Djalma Santos, Garrincha y Pelé. Lamentablemente Pelé quedó fuera de la Copa en la primera ronda por un desgarro. Fue reemplazado por Amarildo, joven de 22 años que debutaba en el fútbol internacional, y que se acopló perfectamente al viejo plantel, demostrando que el juego de Brasil no pasaba por un solo hombre, sino que era un trabajo de conjunto.
Brasil llegó a la final junto con Checoslovaquia. El equipo europeo constituyó la revelación del torneo, empatando sin goles frente a Brasil en la primera ronda, y venciendo a Hungría en cuartos de final. Nuevamente brasileños y checoslovacos se enfrentaban, esta vez en la final, en la cual el seleccionado europeo se puso adelante en el marcador. Pero los sudamericanos, con nueve de los jugadores campeones cuatro años atrás, remontaron el partido obteniendo otra vez la Copa del Mundo. El equipo brasileño no tuvo el mismo brillo que cuatro años atrás, pero fue el mejor del torneo y obtuvo merecidamente este nuevo título.
Campeón: Brasil.
Subcampeón: Checoslovaquia.
Goleadores: Florian Albert (Hungría); Manoel dos Santos “Garrincha” (Brasil); Valentín Ivanov (Unión Soviética); Drazan Jerkovic (Yugoslavia); Leonel Sánchez (Chile) y Edvaldo Izídio Neto “Vavá" (Brasil), con cuatro goles cada uno.
Para disputar esta Copa, caracterizada por la violencia y controversias deportivas, se inscribieron, generando un nuevo récord, setenta y un países. Como se había establecido, finalmente dieciséis países participaron del torneo, divididos en cuatro grupos.
Dieciséis países africanos se retiraron de la competencia en protesta contra la disposición de la FIFA, que señalaba que los ganadores de la zona africana debían superar a los ganadores de la zona de Asia o de la zona de Oceanía para pasar a la fase final de la Copa del Mundo. Los africanos consideraron que ganar en su zona era suficiente para pasar directamente a la fase final. Esta norma establecida en 1964 sería anulada cuatro años más tarde, en favor de África. Mientras tanto, la FIFA decidió que de Europa se debían clasificar diez equipos, de América del Sur cuatro, de Asia uno y de América del Norte y Central otro.
Los equipos latinoamericanos que jugaron esta Copa fueron Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay. Brasil contaba con una selección ya veterana que fue eliminada en la primera ronda, y sus jugadores, en especial el astro Pelé, finalizaron la misma bastante maltrechos a causa del rudo juego de equipos como Bulgaria, Hungría y Portugal. Pasaron a la siguiente etapa Argentina y Uruguay. Argentina, que cumplió una buena actuación, fue eliminada por el equipo campeón en los cuartos de final. Uruguay corrió la misma suerte pero frente a los alemanes. Europa tenía las mayores chances de ganar con los equipos de Inglaterra y Alemania y así fue como llegaron a la final, contando con jugadores que se destacaron por sobre el resto, Bobby Charlton y Franz Beckenbauer respectivamente. El otro jugador estrella de este mundial fue el portugués Eusebio, finalmente goleador del torneo. Lev Yashin, apodado “la araña negra”, jugó su tercer mundial consecutivo. Italia, otro de los candidatos, protagonizó la sorpresa de la Copa al perder frente a Corea del Norte en la primera ronda, y quedar eliminado. Los coreanos perdieron luego, en los cuartos de final, por 5 a 3 tras ir ganando 3 a 0.
El partido final lo comenzó ganando Inglaterra 2 a 0, pero los alemanes pudieron empatarlo, forzando a jugar tiempo suplementario en el cual los locales convirtieron dos tantos más. Uno de esos goles, convertido por Geoffrey Hurst, conocido como "gol de Wembley", desató una gran polémica, ya que se duda acerca de si entró o no al arco: la pelota rebotó en el travesaño, picó en la tierra, y fue despejada por el arquero. El árbitro del encuentro convalidó este primer gol del tiempo suplementario. Los ingleses alcanzaron su primer título internacional: la Copa Jules Rimet, recibido de las manos de la Reina Isabel II.
Campeón: Inglaterra.
Subcampeón: Alemania Federal.
Goleador: Eusebio da Silva Ferreira (Portugal); 9 goles.
Esta vez fueron 75 los países que disputaron las eliminatorias para participar de esta Copa, generando un nuevo récord. Las cadenas de televisión comenzaron a ejercer su poder sobre este espectáculo, haciendo que algunos partidos se jugaran en horas del mediodía, en las que el calor dificultaba el buen rendimiento de los jugadores.
A diferencia del mundial anterior, signado por las controversias deportivas, este torneo se destacó por la deslumbrante calidad de sus partidos, especialmente en los trayectos finales. Mucho tuvo que ver en esto el excelente equipo brasileño que contó entre sus huestes con el fabuloso Pelé, participando de la que sería su última Copa del Mundo, y con Jairzinho, Tostao y Rivelino. Por supuesto este equipo era el favorito, seguido por Italia, Inglaterra y Alemania Federal.
Uruguay y Perú fueron los restantes países sudamericanos que participaron del campeonato, siendo eliminados por los brasileños en semifinales y cuartos de final respectivamente. El Salvador debuta en la Copa del Mundo, siendo el único país centroamericano de este torneo.
Los encuentros más admirables de este campeonato fueron los de Inglaterra-Brasil, Inglaterra-Alemania Occidental, la semifinal entre Italia y Alemania Occidental y la final entre Brasil e Italia. Alemania protagonizó dos de esos encuentros, el primero en cuartos de final frente a Inglaterra, en el que perdiendo 2 a 0 a veinte minutos del final, lograron dar vuelta el resultado y pasar a semifinal. En esta nueva instancia se enfrentaron a Italia, empatando 1 a 1 tras los 90 minutos. En el tiempo suplementario se convirtieron 5 goles más, siendo un caso único en la historia, alternando el resultado a favor de uno y otro equipo. El alemán Franz Beckembauer continuó jugando a pesar de tener un hombre dislocado, con el brazo vendado. Finalmente Italia, la “scuadra azzurra”, logró llegar a la final.
El estadio Azteca, construido especialmente para el mundial, fue el marco de la final entre italianos y brasileños, donde estos últimos, haciendo gala de un exquisito fútbol, jugando un partido inolvidable, tal vez el más brillante en una final de Copa del Mundo, arrasaron con el equipo italiano, conquistando su tercera Copa del Mundo, y haciéndose por ello dueños definitivos de la Copa Jules Rimet.
Campeón: Brasil.
Subcampeón: Italia.
Goleador: Gerd Müller (Alemania Federal); 10 goles.
Debido a que Brasil se adueñó definitivamente de la Copa Jules Rimet por haber ganado tres mundiales, en este año se puso en juego la Copa FIFA, que se disputará en diecisiete mundiales, y luego volverá a la Federación Internacional. Fueron 98 esta vez los inscriptos para disputarla.
El otro cambio del torneo fue referido a la forma en que se enfrentaron las selecciones. Los dieciséis equipos clasificados se dividieron en cuatro zonas de cuatro equipos cada una. Los dos primeros de cada grupo siguieron compitiendo dividiéndose en dos zonas de cuatro participantes cada una, donde todos se enfrentaron entre sí y clasificaron por puntos. Los ganadores de cada grupo jugaron la final.
Chile, Brasil, Uruguay, Argentina y el debutante Haití representaron a Latinoamérica, todos con escasas posibilidades de ganar; aún Brasil, que se encontraba en una etapa de renovación, contando sólo con Jairzinho, Paulo César y Rivelino en representación de los campeones de 1970.
Polonia, que finalizó tercero tras perder frente a Alemania Federal en los cuartos de final, fue la selección revelación del torneo, contando en su equipo con el goleador de la Copa, Grzegorz Lato.
Los favoritos del torneo eran dos grandes equipos europeos: Alemania, jugando con Franz Beckembauer y Gerd Müller y Holanda, que contaba con la habilidad de Johan Cruyff, Jonny Rep y Rob Rensenbrink. Holanda practicaba un estilo de juego al que llamaron “fútbol total”, en el que los jugadores alternaban las funciones y las posiciones en el campo.
Como era previsible, estos dos equipos llegaron a la final, y Holanda, olvidándose de su estilo de juego, mantuvo una actitud defensiva una vez que se puso en ventaja por un gol. Los alemanes dieron vuelta el partido y obtuvieron su segunda Copa del Mundo.
Campeón: Alemania Federal.
Subcampeón: Holanda.
Goleador: Grzegorz Lato (Polonia); 7 goles.
Finalmente este año Argentina consigue organizar una Copa del Mundo, luego de los intentos frustrados en 1962 y 1970. Las autoridades de la FIFA decidían si debían o no boicotear el torneo, en protesta contra el régimen dictatorial del que gobernaba al país anfitrión, autor de reiteradas violaciones de los derechos humanos. Finalmente, a pesar del convocatoria general para que no acudieran, todas las selecciones concurrieron a disputar el torneo.
Esta Copa fue la última que se disputó con 16 equipos divididos en cuatro grupos de cuatro cada uno. Como en el anterior torneo, los dos primeros de cada grupo siguieron compitiendo dividiéndose en dos zonas de cuatro participantes cada una, donde todos se enfrentaron entre sí y clasificaron por puntos. Los ganadores de cada grupo jugaron la final y los segundos de cada grupo se enfrentaron por el tercer puesto.
Argentina, Brasil, México y Perú fueron los representantes de América. Sólo México no logró pasar a la segunda ronda.
El torneo no se caracterizó por mostrar una gran jerarquía futbolística, pero se destacaron por sobre el resto el equipo italiano, que disputó y perdió el tercer puesto ante Brasil, selección renovada esta última, que si bien terminó invicta el campeonato, no pudo superar a la Argentina en diferencia de goles, durante la segunda ronda. Holanda, sin mostrar el brillo del mundial anterior, y sin contar con su estrella Johan Cruyff –que se negó a participar de la Copa en repudio al régimen militar imperante en Argentina-, pero liderados por Rob Rensenbrink, obtuvo un merecidísimo segundo puesto.
Pero la Argentina fue el máximo equipo del mundial. Conducida por César Luis Menotti, que le brindó continuidad y coherencia al trabajo del equipo, logró llegar a la final del torneo. Aunque no le fue fácil. Clasificó segunda, detrás de Italia, para la segunda ronda. En la nueva zona debió jugar con Brasil, Perú y Polonia. En su último partido del grupo, los locales debían enfrentar a Perú y ganar por cuatro goles de diferencia para clasificarse finalista. Lo hicieron, le ganaron a Perú por 6 a 0, en un partido que algunos periodistas extranjeros calificaron de “sospechoso”, por creer que el equipo peruano se echó a menos. Lo cierto es que la Argentina jugó el partido final frente a Holanda, “la naranja mecánica”, definiendo el partido en tiempo suplementario, tras empatar en un tanto durante los noventa minutos.
Argentina, contando con las figuras del torneo –“el matador” Mario Alberto Kempes, Ubaldo Matildo Fillol, Daniel Passarella y Leopoldo Luque-, con un serio trabajo de equipo y una ferviente entrega de sus jugadores, consiguió su primera Copa del Mundo, provocando la emoción de un público que los alentó en todo momento.
Campeón: Argentina.
Subcampeón: Holanda.
Goleador: Mario Alberto Kempes (Argentina); 6 goles.
Por primera vez son 24 las selecciones participantes, las cuales fueron divididas en seis grupos. Los dos primeros de cada zona pasaron a una nueva ronda separados en cuatro grupos de tres equipos cada uno. Los ganadores de cada grupo jugaron las semifinales. En caso de empate luego de los 30 minutos suplementarios, la definición de los partidos se realizó por penales.
Con esta nueva reglamentación, se clasificaban trece equipos por Europa, tres por América del Sur, dos por África, dos por Asia/Oceanía y dos por la CONCACAF (América del Norte y Central), a los que había que sumar a España, país organizador, y Argentina, el último campeón.
Argentina, a pesar de contar con nueve jugadores del mundial anterior, no consiguió los resultados esperados siendo eliminado en la segunda ronda, al igual que España, que fue un impecable anfitrión. Las mejores impresiones durante la primera ronda la dejaron los equipos de Brasil, Inglaterra, la Francia de Platini y Alemania Federal que contaba con Rummenigge.
Pero la mayor sorpresa la dio Italia. Contaba con un equipo que no era apoyado por su propia gente y que cumplió un flojo papel en la primera rueda. Pero fue creciendo gracias a un equipo apoyado en los goles de Paolo Rossi y en jugadores de la talla de Scirea, Cabrini y Bruno Conti. A lo largo de los siguientes partidos remontó su nivel y logró obtener su tercera Copa del Mundo.
Serán dos los partidos más recordados de esta Copa, y de los más perpetuados en la historia: el Brasil-Italia y, sobre todo, la semifinal que entre Francia y Alemania Occidental. En este último partido, que comienzan ganando los alemanes, Francia logra adelantarse y poner el marcador 3 a 1 a su favor; pero en el tiempo de descuento los alemanes empatan, y terminan ganando el partido por penales.
Campeón: Italia.
Subcampeón: Alemania Federal.
Goleador: Paolo Rossi (Italia); 6 goles.
Desde el mundial anterior, y en adelante, serían 24 los equipos participantes del torneo deportivo más convocante del mundo. Las selecciones se dividieron en seis zonas, clasificando para los octavos de final los dos primeros de cada una, y los cuatro mejores terceros. Se decidió volver a la vieja reglamentación de eliminación directa entre los equipos clasificados después de la primera fase. Los partidos, disputados en la altura de México y con elevadas temperaturas, eran un desafío al esfuerzo, habilidad y resistencia de los equipos.
México se convirtió en el primer país en organizar por segunda vez una Copa del Mundo, tras la renuncia de Colombia, que en 1983 anunció que no podía llevar a cabo la organización de este torneo.
En la primera ronda no hubo sorpresas en cuanto a los eliminados, pero sí en cuanto a los que siguieron en carrera, ya que Marruecos se convirtió en el primer país africano en pasar a segunda ronda. En los octavos de final España, contando con su estrella Emilio Butragueño, eliminó a la revelación del torneo, Dinamarca, que se destacó por su rendimiento en el ataque y por contar con un excelente jugador como Laudrup. Francia eliminó al defensor del título, Italia. Argentina dejó en el camino a su rival rioplatense, Uruguay; estos equipos no se enfrentaban en mundiales desde la final de la Copa del Mundo de 1930.
En los cuartos de final se disputó tal vez el mejor partido de la Copa: Francia – Brasil. Brasil llegó sin haber perdido ningún partido, y con la valla invicta; Michel Platini logró vencerla empatando el partido. La definición por penales decidió que Francia fuera el semifinalista.
En esos cuartos de final también jugaron Argentina e Inglaterra, el único partido de esta ronda que se definió en los noventa minutos, donde Diego Armando Maradona convirtió dos goles históricos. El primero fue convertido con un puñetazo que el árbitro no logró ver, y que más tarde bautizarían como “la mano de Dios”. El segundo gol sería uno de los más espectaculares de la historia de los mundiales: Maradona inicia una rápida carrera desde su campo, y con hábiles gambetas logra evadir a seis rivales, incluido el arquero, convirtiendo así su magistral gol. Seguramente nunca una individualidad fue tan importante para un equipo en un mundial.
Finalmente Argentina y Alemania Federal disputaron la final. Alemania, dirigida por el ex jugador Franz Beckembauer, y contando con Matthäus, jugó su mejor partido en las semifinales frente a Francia, pero hasta ese entonces no demostró un gran nivel, aunque sí disciplina y entusiasmo. Así lo demostró cuando tras ir perdiendo por 2 a 0 logran empatar el partido. Pero la Argentina, gracias al esfuerzo conjunto de jugadores como Valdano, Burruchaga, Ruggeri y Enrique, y con la magia de Maradona, logran convertir el tercer gol, que les daría la victoria y su segunda Copa del Mundo.
Campeón: Argentina.
Subcampeón: Alemania Federal.
Goleador: Gary Lineker (Inglaterra); 6 goles.
El torneo se llevó a cabo de la misma manera que el anterior. El partido inaugural dio una gran sorpresa cuando Camerún venció al último campeón, la Argentina, por 1 a 0. El equipo africano se convirtió en el equipo revelación de la Copa clasificando primero en su grupo y venciendo en los octavos de final a Rumania. Su estrella Roger Milla, junto con el argentino Sergio Goicochea y el italiano Salvatore “Toto” Schillaci, fueron los futbolistas más populares del torneo. Milla, es el goleador de mayor edad en una Copa del Mundo. Schillaci, un italiano desconocido hasta el momento y que había disputado tan solo un partido internacional antes de este mundial, deslumbró con sus goles. El arquero argentino Goicochea, que llegó al campeonato como suplente de Nery Pumpido, tras una lesión de este último en el partido frente a la Unión Soviética, tuvo que atajar para su equipo y maravilló a todos con su excelente rendimiento, especialmente cuando de atajar penales se trataba.
A la semifinal llegaron Italia, Argentina, Alemania Federal e Inglaterra. Italia era el favorito; llegaba invicto y sin goles en contra. Al enfrentarse con Argentina, Caniggia le convirtió el primero. Empataron en un gol y, previo pase por el alargue que los mantuvo en igualdad, definieron por penales. Allí se destacó el arquero argentino Sergio Goicochea que atajó dos penales, al igual que en el partido anterior frente a Yugoslavia. Así es como el último campeón jugaba nuevamente la final.
La otra semifinal la jugaron Alemania Federal e Inglaterra, que también se definió por penales, triunfando los últimos subcampeones. Alemania comenzó el torneo marcando una clara superioridad frente a sus rivales, pero posteriormente venció los partidos con un marcado esfuerzo.
La final se repite. Alemania Federal y Argentina vuelven a enfrentarse como cuatro años atrás. El seleccionado europeo, gracias a un penal muy discutido cobrado a los cinco minutos de finalizar el cotejo, gana 1 a 0 y se consagra por tercera vez campeón del mundo. Si bien los alemanes no demostraron un juego brillante, fueron los justos ganadores de la competencia.
Italia 1990 se trató de un torneo con poco brillo y con fútbol demasiado defensivo. La final, una de las menos interesantes de la historia, enfrentó a unos dignos campeones alemanes, y a una Argentina que se convirtió en el único equipo que no marcó goles en una final, y que recibió además dos expulsiones. La contracara fue la excelente organización italiana, que no reparó en gastos, y remodeló todos sus estadios, además de construir dos nuevos para la ocasión: el de Sant Nicola en Bari, y el de Delle Alpi en Turín.
Los jugadores más destacados de la Copa fueron Klinsmann, Matthäus y Augenthaler, de Alemania; Schillaci y Baresi, de Italia y Goicochea y Maradona, de Argentina.
Campeón: Alemania.
Subcampeón: Argentina.
Goleador: Salvatore “Totto” Schillaci (Italia); 6 goles.
Estados Unidos fue un anfitrión inusual para una Copa del Mundo, ya que el fútbol, o soccer como lo llaman ellos, no es el deporte más popular de su país. Pero la FIFA, buscando nuevas fronteras, así lo decidió. El rival para la organización del torneo era Marruecos, país de un continente que nunca organizó un mundial. Sin embargo la infraestructura con la que contaba no era la adecuada, inclinándose la balanza a favor del país americano.
Esta decimoquinta Copa del Mundo tuvo un récord de 144 países inscriptos, llegando a participar de la misma 24 equipos, de la misma manera que en las dos anteriores. Con el fin de promover el juego ofensivo, la FIFA decidió otorgar tres puntos a los ganadores de los partidos durante la primera etapa, clasificatoria, aunque el resultado no fue el esperado.
Tras la primera ronda, las notas más destacadas fueron el pase a octavos de final del país organizador, los Estados Unidos y de Arabia Saudita. En los cuartos de final, siete de los ocho equipos presentes eran europeos. Brasil fue la única selección americana en esta ronda, no cumpliendo el rendimiento esperado durante la primera etapa, pero elevando su nivel poco a poco y convirtiéndose en el mejor equipo del mundial.
Una de las semifinales la disputaron Italia ante la revelación africana, Nigeria. Italia, con poco, llegó a la final derrotando al equipo africano por 2 a 1 en tiempo suplementario y con un penal convertido en los últimos minutos.
La otra semifinal la jugaron Brasil y Holanda, disputando uno de los mejores partidos del torneo, donde los europeos, tras ir perdiendo por 2 a 0 empataron. Finalmente Brasil obtuvo el merecido triunfo con un gol de Romario.
Dos de los equipos favoritos, Brasil e Italia, disputaron la final, empatando sin goles durante los 90 minutos, lo que obligó a jugar el tiempo suplementario, manteniendo esa misma igualdad. Finalmente la definición llegaría por penales, obteniendo la victoria Brasil por 3 a 2. Así, Brasil se convierte en el primer equipo en ganar la Copa del Mundo por cuarta vez.
El campeonato no contó con figuras extraordinarias como en otras ocasiones, siendo los más destacados los brasileños Romario y Bebeto, el italiano Baggio, el búlgaro Stoichkov, el ruso Salenko, el rumano Hagi, el sueco Dahlin y el alemán Klinsmann.
Campeón: Brasil.
Subcampeón: Italia.
Goleadores: Hristo Stoichkov (Bulgaria); Oleg Salenko (Rusia); con 6 goles cada uno.
El último mundial del siglo contó en su ronda clasificatoria con más de 170 países que luchaban por un lugar en el torneo. Finalmente fueron 32, el mayor número de la historia, los países que participaron en esta Copa. Los encuentros fueron jugados en diez estadios franceses, construidos o remolados para la ocasión.
La Copa del Mundo de Francia 1998 fue multitudinaria en cuanto a sus espectadores. El aspecto más destacable fue la presencia de un fútbol bien jugado, que tuvo en el campeón, Francia, su mejor representante. En esto tuvo que ver la reglamentación de la FIFA, que aplicando el fair play (juego limpio), busca sancionar duramente a los jugadores que juegan de forma brusca y desleal.
Si bien los preparativos del mundial fueron excelentes, no todo se pudo controlar, por ejemplo los gravísimos incidentes protagonizados por los hooligans, los hinchas ingleses, que mancharon las calles de Francia con su descontrolada violencia, que solo se apagó cuando retornaron a su país.
Este torneo premió a las selecciones que ofrecieron la mejor propuesta de ataque y juego: Francia, Brasil, Croacia, la revelación del torneo, y Holanda, los cuatro primeros. Otros equipos que no llegaron tan lejos pero que igualmente cumplieron un digno papel fueron Dinamarca, Chile, México y Nigeria. La contracara fueron principalmente las selecciones de Argentina, Alemania e Italia, que fueron equipos especulativos y jugaron un juego sustentado en la fuerza y el golpe.
No fue un mundial con grandes figuras. Pero las más destacadas no fueron las que más se esperaban, como es el caso del colombiano Valderrama, del brasileño Ronaldo, o del rumano Hagi, que jugaron lejos de su nivel. Entre los jugadores más sobresalientes se encuentran Zinedine Zidane, que fue fundamental para llevar a su equipo, Francia, a la gloria. Otro gran jugador fue el croata Davor Suker, goleador del torneo. Otros jóvenes futbolistas que sobresalieron por su buen juego fueron el argentino Ariel “burrito” Ortega, el inglés Michael Owen, y el francés Thierry Henry.
Entre los partidos más recordados de este torneo quizá se encuentre el disputado entre Argentina e Inglaterra en los octavos de final. Durante los primeros diez minutos del mismo se cobró un penal para cada equipo. Un gol de Michael Owen puso a los europeos en ventaja, pero luego Javier Zanetti empató el partido. En el segundo tiempo el inglés David Beckham fue expulsado y el árbitro anuló un gol de su compañero Sol Campbell. Finalmente el encuentro se decidió por penales, en los cuales el arquero argentino Roa atajó el quinto de ellos, logrando que su equipo avanzara hacia los cuartos de final.
Francia tal vez tuvo su partido más duro en octavos de final cuando enfrentó a Paraguay. Logró avanzar a los cuartos gracias al “gol de oro” que convirtió el jugador Laurent Blanc, hasta ahora el único de los mundiales. La final entre Francia y Brasil sacó a relucir el impecable ataque y defensa de los locales que controlaron a sus rivales en todo momento. Brasil jugó un partido para el olvido, en el que Francia prácticamente lo borró de la cancha. Finalmente, más de 1,5 millón de personas celebraron el triunfo de su equipo en las calles francesas, en vísperas del 14 de julio, día de la toma de la Bastilla.
La elección de Alemania como sede para el Mundial de Fútbol del 2006 ha causado polémicas, sorpresas, decepciones e incluso insinuaciones de fraude y discriminación.
De 16 mundiales celebrados (1934 - 1998) y 2 por celebrar con sede asignada (2002 y 2006), 10 han sido asignados a Europa y 6 en América Latina. Los dos restantes son la Copa de 1994 en Estados Unidos y la del 2002 en Japón y Corea del Sur. Pero África nunca ha sido sede de una Copa del Mundo y no lo será por al menos 10 años más, lo cual ha causado malestar entre jugadores, equipos y fanáticos.
Muchos daban por segura la asignación de la sede a Sudáfrica, candidata favorita, en particular luego del anuncio de apoyo de Brasil que retiró su candidatura para respaldar la del país africano. A esto se suma la atmósfera de desconcierto e incertidumbre y la crisis que atraviesa el fútbol alemán luego de ser eliminado vergonzosamente de la EuroCopa en las primeras rondas.
Alemania ya fue sede en 1974, aunque en aquel entonces la sede fue Alemania Federal y ahora es Alemania reunificada. Los otros países que han sido sede en más de una ocasión son: Italia, Francia y México.
Alemania gana
Sede 2006
Las Votaciones:
3 rondas y una abstención
El 6 de julio del 2000 se llevaron a cabo en Zurich las rondas de votaciones para elegir la Sede del Mundial de 2006 entre los cuatro candidatos postulantes. Marruecos fue eliminada en la primera ronda, Inglaterra en la segunda y Sudáfrica en la tercera con la elección de Alemania como sede (gracias a la abstención del representante de Nueva Zelandia).
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Inglaterra 1966: “Willie”,
el león. Representaba el linaje y nobleza del Reino Unido. |
México
1970: “Juanito”.
Un niño con el típico sombrero mexicano. |
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Alemania
1974: “Tip y
Tap”, dos jóvenes alemanes. |
Argentina
1978: “Mundialito”,
un gauchito. |
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España
1982: “Naranjito”,
una naranja que tuvo inclusive su propia serie de televisión. |
México
1986: El “Pique”
o ají mexicano. |
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Italia
1990: “Ciao”,
una especie de figura mecánica, modernista. Fue la primera mascota que contó
con patrocinador propio, la firma fotográfica japonesa Fuji. |
Estados Unidos 1994: El perro “Striker” (goleador). |
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Francia 1998: “Footix”, un gallo característico de Francia. |
Corea /
Japón 2002: Los
“Atmos”, tres criaturas futuristas. |